Aportamos el robot colaborativo MiR 200 al proyecto CHARLIE (Collaborative Hybrid Autonomus Robot for Lean Industrial Environments) del IMH Campus de Elgoibar: una célula de fabricación flexible, automatizada y sin operario que integra un AMR autónomo con un brazo antropomórfico para cargar y descargar una máquina de mecanizado BERKOA de forma completamente autónoma.
El Reto
IMH Campus es el Centro de Fabricación Avanzada y Digital de referencia del País Vasco, con sede en Elgoibar (Gipuzkoa). Como Centro Integrado de Formación Profesional público del Gobierno Vasco, adscrito a la UPV/EHU y parte del AFM Cluster, el IMH no solo forma a los profesionales de la industria del futuro: también desarrolla proyectos de innovación tecnológica real junto a empresas tractoras del ecosistema industrial vasco.
El proyecto CHARLIE nace con un objetivo ambicioso: crear una célula de fabricación flexible, automatizada y sin intervención humana que demuestre de forma real las capacidades de la industria inteligente. Para ello era necesario integrar dos tecnologías complementarias —un robot móvil autónomo AMR y un brazo antropomórfico— y hacerlos trabajar de forma coordinada bajo una interfaz de control común, la MIC, que sincroniza toda la célula con la máquina de mecanizado BERKOA.
El reto técnico era significativo: no se trataba solo de automatizar un transporte, sino de integrar movilidad autónoma, manipulación robótica y control de máquina en un único flujo de trabajo sin operario, operable en un entorno de campus activo donde conviven alumnos, profesores y equipos de fabricación.

Resultados
CHARLIE es más que un robot: es una célula de fabricación flexible y automatizada que trabaja sin atención constante. El MiR 200 navega de forma autónoma por el taller, recoge piezas y herramientas del almacén y las transporta hasta la máquina BERKOA. Una vez allí, el brazo antropomórfico —montado sobre la plataforma móvil— toma las piezas y las carga directamente en la máquina para su mecanizado. Finalizado el proceso, el ciclo se invierte: El brazo antropomórfico recoge la pieza mecanizada y CHARLIE la devuelve al almacén.
Todo este flujo está orquestado por la interfaz MIC, que dirige y controla la comunicación entre el robot, el brazo y la máquina BERKOA en tiempo real. El resultado es una célula de mecanizado completamente autónoma, capaz de operar de forma continua y que sirve además como demostrador vivo de la Industria 4.0 para el alumnado del IMH y las empresas del AFM Cluster.
2×1
Movilidad y manipulación integradas
Integra un robot móvil autónomo MiR con un brazo antropomórfico en una célula de fabricación híbrida. El MiR 200 transporta, le brazo carga y descarga la máquina, la interfaz MIC lo sincroniza todo.
0
Operarios
360º
Seguridad completa
La célula CHARLIE opera de forma completamente autónoma: recoge piezas del almacén, cargala máquina BERKOA, espera el mecanizado y devuelve las piezas procesadas. Sin intervención humana en el ciclo productivo.
El MiR 200 opera con escáneres láser SICK S300 y cámara 3D IntelRealSense que garantizan la seguridad total en un entorno donde conviven alumnos, profesores y equipos de fabricación industrial en activo.
CHARLIE es un robot, pero también es mucho más: es una célula flexible, automatizada y sin atención constante. El MiR 200 navega por el taller, el brazo carga la máquina, y la interfaz MIC lo coordina todo. Así es como en el IMH mostramos que la Industria Inteligente no es el futuro — es el presente.
— Beñat Gallastegi — IMH Campus, Lantegi Digitala
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